12 de diciembre de 2011

Ancho pa'mí ....

La distribuidora no me abonó la devolución de prensa del domingo hace un par de semanas, es decir que me cobró íntegro el envío de ese día que es significativamente mayor que el de el resto de los días de la semana.

La rutina ante situaciones como ésta es que yo haga la reclamación, envíe el albarán correspondiente a ese día y entonces ellos me abonan lo que me deben. Este proceso puede tardar más de una semana a veces mas de dos. Un periodo de tiempo en el que no dispongo de esa cantidad de mi dinero.
Es el pago que tengo que hacer por la inoperancia quien sabe si del repartidor que recoge el género en el kiosco, los encargados de recibirlo en la sede de la distribuidora o cualquiera de los elementos que tramitan la gestión de lo que me deben abonar.

Me parece muy correcto que me cobren un recargo cada vez que no consigo pagar en tiempo mis facturas. Pero también me parecería igualmente correcto que cuando no sean capaces de cumplir con su obligación de abonarme lo que devuelvo que al menos no me cobren el envío de ese día.

Parece sencillo ¿No?

2 comentarios:

BANDOLERA dijo...

Sencillísimo y meridiano...

kioskero dijo...

Quid pro quo.
Ahora bien ,yo estaría mas de acuerdo si las facturas fuesen por lo vendido no por lo servido.