El 21 de noviembre pasado el País incluye un libro de la colección sobre la segunda guerra mundial en su segunda entrega. Su compra no exigía cupón.
El 28 de noviembre un cliente habitual de ese diario decide hacer la colección completa y me pide que haga el pedido de la entrega del día 21. Como es habitual en estos casos hago el pedido, no envío ningún cupón porque no lo exige para su compra.
Pasan varias semanas sin recibir noticia alguna, hasta que decido, el 2 de febrero volver a hacer el pedido, con el lapsus de no advertir que se trata de la reclamación del pedido anterior.
A la semana siguiente me llegan dos ejemplares además de que me cargan el precio del periódico en ambos casos, era domingo, es decir, 2.50€ cada uno.
Envío nota a la distribuidora reclamando que me abonen los periódicos recordándoles que esa promoción no exigía cupón, incluí copias de albaranes que lo demostraban.
La respuesta de la distribuidora fue que lleve o no cupón el País cobra siempre el periódico.
Escribo al País y luego de insistir porque no me respondían me contestan que cualquier tramitación de ese tipo la tenía que hacer a través de la distribuidora.
Debo decir que ya esto viene de lejos. Lo que relato me confirma que ya es una cuestión personal, han esperado a que falle en lo de no advertir que era una reclamación para clavarme un libro de más e inventarse la historia de los cupones. Ya una vez tuvieron que cambiar la mecánica de una promoción porque yo personalmente me informé con el País y les remití la forma correcta de hacerlo (Tengo albaranes y correos que lo demuestran). También en otra ocasión que envié algún cupón de más dedujeron que había vendido más por lo que me abonaron menos de la cantidad devuelta ¡Teniendo el género en sus narices! (Tengo albaranes y notas, incluso manuscritas, que lo demuestran). La novedad ahora, en mi caso, es que desde el periódico asumen el papel de Poncio "el Piloto" (Ya sé que es Poncio Pilatos pero siempre me viene ese chiste a la mente), es decir, lavarse las manos (curioso, también se puede decir "no mojarse").
Por supuesto, al cliente solo le cobré el libro pedido, jamás se me ocurriría imitar las malas prácticas de quienes me anteceden en la cadena de ventas. Eso sí, la próxima vez que me hagan un pedido similar, les informo que tienen que volver a pagar el periódico.
1 comentarios:
lo que digo, piensan y consideran que somos gilipollas.
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