Creo fue Nixon, ya como expresidente, que escribió algo así como que la tercera guerra mundial ya estaba en marcha, eso fue a finales de los setenta del pasado siglo, varios años antes de que cayera el muro de Berlín. No digo que el personaje haya tenido nada de profeta o algo así, a mí me resulta bastante repulsivo (históricamente). Más bien que fue el primero del que supe que hablaba de ese concepto.
Los más poderosos grupos económicos, a través de las grandes potencias, se dieron cuenta de que si seguían repartiéndose el mundo a ostias entonces no quedaría en pie nada que repartir, no se trata de un salto ético en la “vanguardia” de nuestra especie, por aquella época estaban los llamados conflictos de baja intensidad de la postrera guerra fría, Centroamérica, Cuerno y Cono sur africano, Indochina, etc. Después hemos sido testigos de hechos tan espantosos con los sucedidos en Ruanda en los 90s, país que con Burundi no fue mas que un invento de las potencias europeas por intereses expansionistas como casi la mayoría de las fronteras africanas. Hoy basta con remitirse a lo que acontece desde el 2003 en Irak, algo que a mí aun no me cabe en la cabeza como positivo ni siquiera desde la posición de los que se empeñaron en llevar a cabo esa invasión olvidándome ya de las terribles consecuencias que trae una guerra para los que no importan a esos poderes económicos.
Otro ejemplo de lo que trato de decir es cuando usamos el término “República Bananera” como algo ajeno, muy por detrás de nosotros, muy por debajo de nuestra ‘clase’. El origen de esa expresión está en una empresa estadounidense, United Fruit Company que mediante el abuso, amenazas, violencia, sobornos, etc. esquilmó a los países de Centroamérica en siglos anteriores siendo determinante en el lugar que ocupa esa zona como una de las partes mas deprimidas de ese continente. Ya sé, nos guste o no es la historia pero hay que tener en cuenta que fueron los Estados Unidos quienes recuperaron Europa después de la Segunda Guerra Mundial con su Plan Marshall y no es difícil deducir por qué hoy este país que habitamos no es lo que llamamos peyorativamente República Bananera, no es por pedigrí, no es alcurnia, no somos mejores, simplemente no nos tocó.
En fin, que los grandes hijos de puta de la humanidad no acaban en el tiempo con los que nos llevaron a las Guerras mundiales del pasado siglo ni con las dictaduras, en dudosa presunta decadencia, que perduran en la actualidad.
Tengo la impresión que un alto por ciento de los sres.(y sras) que habitualmente trabajamos en este país, a raíz de la faenilla que han hecho los controladores aéreos a la peña, hemos caído en el absurdo de comparar ese gremio con el propio o lo más parecido. Solamente pensar en que un grupo de este tipo sea capaz de echar a andar un artículo extremo, de excepción, de la Constitución por primera vez en treinta y pico años los distingue del resto, digo, de casi todo el resto de los sectores (porque quien sabe nos sorprendan otros) por su capacidad de, hasta literalmente, derribar al gobierno si se lo hubieran planteado con un poco más de calma. A mí realmente me ha impactado ese semejante potencial. En base a la tesis que sugiero aquí, esto es un acto de guerra civil, no veo diferencia ética alguna con cualquier grupo o sector de un ejercito que ejecuta un golpe de estado, claro, lo del ejercito es cargarse al que pase por ahí, los de los controladores es que nadie vuele, no creo que se hayan puesto a averiguar las consecuencias personales de cada viajero a no poder hacerlo en ese momento, con tantos afectados no dudo que a alguno hasta le pueda ir la vida en juego, pero eso, a estos tipos, no les importa.
Pero es posible que solo nos acordemos de los hijos de puta cuando se manifiestan, un acto de guerra como este es un recurso extremo porque ya no pueden defender una posición de privilegio por otras vías menos radicales, pero lo siguen siendo fuera de los actos de guerra.
Los grandes HP están siempre ahí, en nuestro sector, al que podemos describir como sector bananero pero lo peyorativo no es hacia nosotros sino a los que nos roban y desprecian a diario. La acción, desde su posición de fuerza, de los controladores aéreos, han llevado, llevan y llevarán decretos, cambios en normativas, en leyes, aplicación de artículos inéditos en la Constitución, telediarios y titulares de periódicos, caídas en bolsas, tertulias radio y televisivas, comparecencias de Ministros y hasta el Presidente de gobierno, el Rey echando su firmita desde Buenos Aires, etc. Todo para, se supone, evitar la acción de unos degenerados pero no lo son más que los de las distribuidoras y editoriales, sin embargo lo que cuesta que un Ministro nos tome, aunque sea formalmente, en serio ante la acción diaria de estos sinvergüenzas.
Los más poderosos grupos económicos, a través de las grandes potencias, se dieron cuenta de que si seguían repartiéndose el mundo a ostias entonces no quedaría en pie nada que repartir, no se trata de un salto ético en la “vanguardia” de nuestra especie, por aquella época estaban los llamados conflictos de baja intensidad de la postrera guerra fría, Centroamérica, Cuerno y Cono sur africano, Indochina, etc. Después hemos sido testigos de hechos tan espantosos con los sucedidos en Ruanda en los 90s, país que con Burundi no fue mas que un invento de las potencias europeas por intereses expansionistas como casi la mayoría de las fronteras africanas. Hoy basta con remitirse a lo que acontece desde el 2003 en Irak, algo que a mí aun no me cabe en la cabeza como positivo ni siquiera desde la posición de los que se empeñaron en llevar a cabo esa invasión olvidándome ya de las terribles consecuencias que trae una guerra para los que no importan a esos poderes económicos.
Otro ejemplo de lo que trato de decir es cuando usamos el término “República Bananera” como algo ajeno, muy por detrás de nosotros, muy por debajo de nuestra ‘clase’. El origen de esa expresión está en una empresa estadounidense, United Fruit Company que mediante el abuso, amenazas, violencia, sobornos, etc. esquilmó a los países de Centroamérica en siglos anteriores siendo determinante en el lugar que ocupa esa zona como una de las partes mas deprimidas de ese continente. Ya sé, nos guste o no es la historia pero hay que tener en cuenta que fueron los Estados Unidos quienes recuperaron Europa después de la Segunda Guerra Mundial con su Plan Marshall y no es difícil deducir por qué hoy este país que habitamos no es lo que llamamos peyorativamente República Bananera, no es por pedigrí, no es alcurnia, no somos mejores, simplemente no nos tocó.
En fin, que los grandes hijos de puta de la humanidad no acaban en el tiempo con los que nos llevaron a las Guerras mundiales del pasado siglo ni con las dictaduras, en dudosa presunta decadencia, que perduran en la actualidad.
Tengo la impresión que un alto por ciento de los sres.(y sras) que habitualmente trabajamos en este país, a raíz de la faenilla que han hecho los controladores aéreos a la peña, hemos caído en el absurdo de comparar ese gremio con el propio o lo más parecido. Solamente pensar en que un grupo de este tipo sea capaz de echar a andar un artículo extremo, de excepción, de la Constitución por primera vez en treinta y pico años los distingue del resto, digo, de casi todo el resto de los sectores (porque quien sabe nos sorprendan otros) por su capacidad de, hasta literalmente, derribar al gobierno si se lo hubieran planteado con un poco más de calma. A mí realmente me ha impactado ese semejante potencial. En base a la tesis que sugiero aquí, esto es un acto de guerra civil, no veo diferencia ética alguna con cualquier grupo o sector de un ejercito que ejecuta un golpe de estado, claro, lo del ejercito es cargarse al que pase por ahí, los de los controladores es que nadie vuele, no creo que se hayan puesto a averiguar las consecuencias personales de cada viajero a no poder hacerlo en ese momento, con tantos afectados no dudo que a alguno hasta le pueda ir la vida en juego, pero eso, a estos tipos, no les importa.
Pero es posible que solo nos acordemos de los hijos de puta cuando se manifiestan, un acto de guerra como este es un recurso extremo porque ya no pueden defender una posición de privilegio por otras vías menos radicales, pero lo siguen siendo fuera de los actos de guerra.
Los grandes HP están siempre ahí, en nuestro sector, al que podemos describir como sector bananero pero lo peyorativo no es hacia nosotros sino a los que nos roban y desprecian a diario. La acción, desde su posición de fuerza, de los controladores aéreos, han llevado, llevan y llevarán decretos, cambios en normativas, en leyes, aplicación de artículos inéditos en la Constitución, telediarios y titulares de periódicos, caídas en bolsas, tertulias radio y televisivas, comparecencias de Ministros y hasta el Presidente de gobierno, el Rey echando su firmita desde Buenos Aires, etc. Todo para, se supone, evitar la acción de unos degenerados pero no lo son más que los de las distribuidoras y editoriales, sin embargo lo que cuesta que un Ministro nos tome, aunque sea formalmente, en serio ante la acción diaria de estos sinvergüenzas.
2 comentarios:
Feliz año, Juan Paul.
sorry!! Jean Paul...
Publicar un comentario en la entrada