El Norte de Castilla anunció desde hace días la puesta en venta de bolsos y carteras de Antonio Miró con motivo del día que nos han diseñado para gastar dinero en nombre del sentimiento que uno profesa a su pareja. El precio tanto del bolso como de la cartera es de 24,95€ que si lo pones en el Corte Ingles probablemente se venda mucho mejor, no creo que a éstas alturas haya muchos que entren a un kiosco si no es para gastar calderilla. Me constan algunas expresiones de disgusto cuando tengo a la venta un libro por siete u ocho euros y sin ninguna duda esas mismas personas seguramente no se escandalizan viendo ese mismo libro al doble de caro en una gran superficie o una librería. Quiero decir con ésto que el precio de los bolsos y carteras ya de por sí es un primer obstáculo para hacer efectiva la venta en establecimientos de este sector.
El producto evidentemente resulta atractivo en la publicidad y hubo contadas personas que manifestaron, con antelación, interés por verlo. Nadie a priori decidió comprarlo. Yo no lo haría, seguramente los de marketing de esa empresa tampoco, es que es de sentido común.
Pués bien, me llegaron unas cajitas, bien cerradas, practicamente plastificadas. Por mucho que diga la marca y que se haya mostrado en publicidad, la probabilidad de que venda una caja por 25 euros es practicamente nula. No era prioridad vender el producto.
Suena raro, ¿Qué otra cosa puede ser?, Pues sí, hay otra cosa, el total que debo pagar por los ejemplares incluidos en el albarán casi llega a los 250 euros y se cierra la factura antes de que se llamen a devolución los ejemplares no vendidos, como mínimo, una semana que mi dinero está en sus manos, y solo soy uno de sus ptos de venta.





