En un post reciente relataba la infame estrategia del Norte de Castilla de prometer promociones cojonudas y luego mandar una miseria al kiosco, esto puede parecer contraproducente desde el pto de vista del Norte pero estoy convencido de que debe estar estudiado, sacan ventaja.
Es el periódico que más se vende en esta ciudad, está en todos los bares y oficinas, es decir, que cualquier mensaje publicitario ahí llega prácticamente a todos los hogares por una u otra vía, luego una promoción atractiva genera mas visitantes a los kioscos.
A mi esto no me hace ninguna gracia porque me dejan el trabajo sucio, es como el infeliz que te llama todas las tardes para que te apuntes a jazztel (o a cualquier otro lo que pasa es que este es el que me está dando el coñazo últimamente), que se tiene que tragar nuestra justificada mala leche y la compañía le paga una miseria hasta que lo pone en la puñetera calle, sin dudas jazztel (o cualquier otro operador) gana pero sale ilesa en cuanto a las consecuencias de sus malas prácticas.
Así es como lo hace el Norte de Castilla y de paso la distribuidora, me manda una cantidad que pasada media hora de abrir ya se ha agotado, a partir de ahí todo el día dando explicaciones en el mejor de los casos o aguantando al imbécil del día que te achaca la culpa de que no encuentre lo que había leído que iba a encontrar, son pocos pero joden que no veas.
La antepenúltima, y quizás más sonada, promoción bajo esta mala practica por parte del Norte ha sido la de los Llamadores de Ángeles, unas bolitas con sonidos distintos según el Ángel al que se llama, podrán entender quienes lean esto que no tengo la más mínima cultura en este tipo de cosas, vamos, una especie de cascabeles en plan pijo a un precio importante (9.95€), que a medida que se me incrementaban las reservas previas a la primera entrega se me iban iluminando más los ojos, "este sábado haré buena caja" me decía entonces ...

Pues nó, recibí solo cinco ejemplares, uno por cada quince periódicos más o menos, cantidad muy inferior a las reservas que tenía y por supuesto a los que vinieron ese día por esa razón, por muy compresiva que sea la persona resulta muy desagradable eso de no encontrar lo que habías reservado durante la semana y eso el kiosquero lo tiene que asumir ya que no se trata solo de alguien que en un caso puntual no encontró lo que buscaba, la mayoría son clientes de siempre a los que uno asume que no puede fallar. No saqué cuentas ese día pero seguro que vendí más periódicos y de hecho sí que hubo más tráfico por el quiosco pero eso no compensa el mal rollo de esos días, pagaría por evitarlo. Además, a mediano y largo plazo espanta a mis clientes, muchos "matan al mensajero".
Y es que mucha gente te pregunta el por qué de todas estas cosas. En fin, me empeñé en intentar que la distribuidora (Papiro Distribuciones) no me cobrara los 50€ que me salían los llamadores esa semana. La factura la confeccionan los lunes con la devolución del domingo, es decir, que saben perfectamente que me están cobrando un género que no me mandaron, que sean dos o tres periódicos da igual pero son 50 euros de algo que no me sirvieron, y así se lo expresé en los albaranes del sábado y domingo en más de un lugar del albarán de devolución, otra forma no había, no hablo por teléfono temas conflictivos porque siempre terminan faltando el respecto y correo electrónico no dan porque son unos cobardes.
Al final como siempre, les he prestado mis 50€, y no les cobro comisión, más bien les pago. Yo soy así de raro
Es el periódico que más se vende en esta ciudad, está en todos los bares y oficinas, es decir, que cualquier mensaje publicitario ahí llega prácticamente a todos los hogares por una u otra vía, luego una promoción atractiva genera mas visitantes a los kioscos.
A mi esto no me hace ninguna gracia porque me dejan el trabajo sucio, es como el infeliz que te llama todas las tardes para que te apuntes a jazztel (o a cualquier otro lo que pasa es que este es el que me está dando el coñazo últimamente), que se tiene que tragar nuestra justificada mala leche y la compañía le paga una miseria hasta que lo pone en la puñetera calle, sin dudas jazztel (o cualquier otro operador) gana pero sale ilesa en cuanto a las consecuencias de sus malas prácticas.
Así es como lo hace el Norte de Castilla y de paso la distribuidora, me manda una cantidad que pasada media hora de abrir ya se ha agotado, a partir de ahí todo el día dando explicaciones en el mejor de los casos o aguantando al imbécil del día que te achaca la culpa de que no encuentre lo que había leído que iba a encontrar, son pocos pero joden que no veas.
La antepenúltima, y quizás más sonada, promoción bajo esta mala practica por parte del Norte ha sido la de los Llamadores de Ángeles, unas bolitas con sonidos distintos según el Ángel al que se llama, podrán entender quienes lean esto que no tengo la más mínima cultura en este tipo de cosas, vamos, una especie de cascabeles en plan pijo a un precio importante (9.95€), que a medida que se me incrementaban las reservas previas a la primera entrega se me iban iluminando más los ojos, "este sábado haré buena caja" me decía entonces ...

Pues nó, recibí solo cinco ejemplares, uno por cada quince periódicos más o menos, cantidad muy inferior a las reservas que tenía y por supuesto a los que vinieron ese día por esa razón, por muy compresiva que sea la persona resulta muy desagradable eso de no encontrar lo que habías reservado durante la semana y eso el kiosquero lo tiene que asumir ya que no se trata solo de alguien que en un caso puntual no encontró lo que buscaba, la mayoría son clientes de siempre a los que uno asume que no puede fallar. No saqué cuentas ese día pero seguro que vendí más periódicos y de hecho sí que hubo más tráfico por el quiosco pero eso no compensa el mal rollo de esos días, pagaría por evitarlo. Además, a mediano y largo plazo espanta a mis clientes, muchos "matan al mensajero".
Y así sucedió con las siguientes entregas hasta que un buen día me comunican que se postergaba la entrega hasta la siguiente semana, es aquí donde entra la distribuidora, los susodichos llamadores no me los enviaron pero sí me los anotaron en el albarán y sí me los cobraron en la factura correspondiente, téngase en cuenta el precio, son entre cuarenta y cincuenta euros que pago por nada, es cierto que me los abonan en la siguiente factura pero es que el horno no está para bollos, además es mi dinero.
La siguiente entrega como de costumbre y ya cuando se iba a acabar me comunican que por motivos logísticos se suspende la promoción.
Y es que mucha gente te pregunta el por qué de todas estas cosas. En fin, me empeñé en intentar que la distribuidora (Papiro Distribuciones) no me cobrara los 50€ que me salían los llamadores esa semana. La factura la confeccionan los lunes con la devolución del domingo, es decir, que saben perfectamente que me están cobrando un género que no me mandaron, que sean dos o tres periódicos da igual pero son 50 euros de algo que no me sirvieron, y así se lo expresé en los albaranes del sábado y domingo en más de un lugar del albarán de devolución, otra forma no había, no hablo por teléfono temas conflictivos porque siempre terminan faltando el respecto y correo electrónico no dan porque son unos cobardes.
Al final como siempre, les he prestado mis 50€, y no les cobro comisión, más bien les pago. Yo soy así de raro




